 El 4 de octubre se festeja el día de San
Francisco de Asis en el mundo católico, pero en Valle de Bravo adquiere una relevancia
especial por tratarse del Santo Patrono. Todo comienza con las tradicionales mañanitas al
alba, para concluir en la noche con la quema de un castillo y fuegos artificiales.
Lo que más llama la atención de esta festividad es el desfile de yuntas
decoradas, por las calles de Valle hasta su llegada al zócalo en donde dan 2 ó 3 vueltas
para elegir a la mejor y premiarla. También se hace un concurso de mojigangas, grupos
cómicos que hacen bailables chuscos, concursa una por barrio o comunidad todo al ritmo de
la tambora. 

Y
mientras pasea uno por el zócalo viendo las yuntas y mojigangas es indispensable probar
los tamales "nejos" los hay de frijol, calabaza o ejote, solos son un poco
insípidos, pero se bañan con un delicioso mole rojo mancha bigotes. También se pueden
comprar las primeras cosechas de la estación de nísperos, guayabas, zapote etc. Por la
tarde-noche hay concurso y música en el zócalo. El más exitoso sin duda es el concurso
del palo encebado.
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